viernes, 19 de agosto de 2011

Descubren que la disfunción eréctil en diabéticos se puede emplear como marcador de enfermedades cardiovasculares.

Los servicios de Endocrinología, Cardiología y la Fundación para la Investigación en el Hospital Universitario Doctor Peset, han establecido una clara relación entre la disfunción eréctil en pacientes con diabetes de tipo 2 y un mayor riesgo de patología cardiovascular, según ha informado el hospital en un comunicado.

Esta relación se ha detectado tras realizar un estudio con 154 pacientes con diabetes de tipo 2, los cuales no tenían ningún antecedente de enfermedades cardiovasculares en su historial médico, lo que prueba la validez de la disfunción eréctil como marcador de patología coronaria en los diabéticos. Este estudio ha sido publicado en la revista The Journal of Sexual Medicine.

“La aparición de disfunción eréctil en un paciente con diabetes, sea cual sea la edad, nos indica que el endotelio vascular se ha alterado, lo que impide que haya una correcta vascularización de los cuerpos cavernosos del pene”, ha explicado el doctor Antonio Hernández, jefe del Servicio de Endocrinología del Hospital Universitario Doctor Peset.

“En este estudio hemos comprobado que este trastorno es un buen sistema de predicción de un deterioro futuro de las arterias a nivel general, por tanto, es la primera señal para que el paciente sea controlado, realizándose las pruebas pertinentes para evitar la aparición de un infarto, un ictus ó cualquier otro tipo de accidente vascular”.

Tradicionalmente ya había una relación bien establecida entre la disfunción eréctil y la cardiopatía isquémica, ya que se sabe que casi la mitad de los hombres que padecen disfunción eréctil previamente habían tenido un infarto de miocardio. Lo que aún no se había estudiado hasta la fecha y que se presenta en este estudio es la prevalencia de la cardiopatía isquémica silente, es decir, no diagnosticada, en pacientes diabéticos que no tenían antecedentes de patología cardiovascular y su relación con la disfunción eréctil como primera señal de la presencia de un daño arterial.

En el diseño de este estudio se dividieron a los participantes en dos grupos: el primero era de diabéticos con disfunción eréctil y el segundo era de diabéticos sin disfunción eréctil. “Nuestra primera sorpresa fue comprobar que un alto porcentaje de diabéticos tenían esta alteración, puesto que un 68,2% de los participantes del estudio tenían disfunción eréctil, siendo un 46,7% de éstos de un grado severo”, dijo Hernández.

Posibles daños coronarios

A continuación en el estudio, a los participantes se les realizaron diferentes pruebas, como es electrocardiograma, ecocardiografía, monitorización con Holter y prueba de esfuerzo; con el objetivo de diagnosticar posibles daños coronarios, como es el caso de la aterioesclerosis, que se trata de un endurecimiento de las arterias sanguíneas lo cual dificulta el flujo sanguíneo. En los participantes en los que se detectó algún tipo de afectación cardiovascular, se le realizaron angiografías y cateterismos cardíacos para solucionar los posibles problemas cuando era necesario.

“En todos los casos analizados estábamos ante pacientes que no tenían sintomatología alguna de patología cardíaca y que no sabían que sus arterias estaban dañadas. Lo que unía a estos pacientes es que la inmensa mayoría de los afectados pertenecían al grupo de los que tenían disfunción eréctil”, apunta Hernández.

En este estudio se llegó a la conclusión de que los pacientes con diabetes de tipo 2, que, además, tenían disfunción eréctil con distintos grados, presentaban cuatro veces más cardiopatías isquémicas silentes, es decir, no diagnosticadas anteriormente a esta investigación, que aquellos pacientes con diabetes tipo 2 sin disfunción eréctil.

Exactamente, la cardiopatía sistémica silente fue diagnosticada en un 18,1% de los diabéticos con disfunción eréctil; mientras que en el grupo de diabéticos sin disfunción eréctil sólo se ha detectado en un 4,1 % de los pacientes. “Sólo dos de los pacientes en los que detectamos una patología cardíaca silente no tenían problemas de erección, en el resto de los pacientes había algún grado de trastorno sexual”.

“Como el resto de parámetros estudiados, como son la hipertensión, la enfermedad vascular periférica y el colesterol, no presentan diferencias significativas entre los dos grupos, hay que apuntar que la disfunción eréctil se puede emplear como un predictor de este daño vascular”, asegura Hernández.

La disfunción endotelial que caracteriza a este trastorno sexual, es también el principal marcador de un daño sexual generalizado. “En el pene, la disfunción endotelial es clínicamente evidente mucho antes que en otras zonas porque sólo es suficiente la alteración del endotelio para causar la disfunción eréctil. Esto sitúa a la disfunción eréctil como un marcador válido para un posterior desarrollo de una enfermedad cardiovascular en diabéticos”, concluyó el doctor.

Fuente: Europa Press

1 comentario:

  1. La diabetes y la enfermedad cardiovascular se encuentran entre las causas más comunes de disfunción eréctil, mientras que la disfunción eréctil a menudo señala una enfermedad cardiovascular subyacente o la presencia de diabetes. Por lo tanto, la conexión entre la enfermedad cardiovascular en pacientes diabéticos y la disfunción eréctil no es sorprendente. En general, cualquier cosa que provoque un empeoramiento de la circulación sanguínea puede provocar disfunción eréctil. Además, cualquier empeoramiento de la disfunción eréctil puede indicar el empeoramiento de la enfermedad cardiovascular debido a un posible daño coronario. Por lo tanto, la disfunción eréctil se puede utilizar como un marcador para la enfermedad coronaria en pacientes diabéticos.

    ResponderEliminar