viernes, 12 de agosto de 2011

Un compuesto derivado del curry puede utilizarse en el tratamiento de la tendinitis

Investigadores de la Universidad de Nottingham y de la Universidad Ludwig Maximilians de Munich, han demostrado que la curcumina, colorante natural, derivado de la cúrcuma y presente en el curry, podría ser utilizado para suprimir los mecanismos que producen la inflamación en enfermedades que se relacionan con el tendón. Los resultados obtenidos se publicaron en la revista Journal of Biological Chemistry.

Uno de los directores de la investigación, Ali Mobasheri, doctor en la Escuela Universitaria de Ciencia y Medicina Veterinaria, asegura que “esta investigación no sugiere que el curry sea la cura para las enfermedades inflamatorias tales como la tendinitis ó la artritis, sin embargo, puede conducir a los científicos hacia un nuevo tratamiento de estas enfermedades dolorosas a través de la nutrición”.

Para Mobasheri, este hallazgo puede ser la base para futuras investigaciones y terapias complementarias destinadas a reducir el uso de antiinflamatorios no esteroideos, que son los únicos fármacos disponibles actualmente para tratar la tendinitis y varias formas de artritis que se asocian con efectos secundarios debilitantes.

El principal objetivo de este estudio era observar los efectos que la curcumina tenía en las propiedades inflamatorias y degenerativas inducidas por las interleucinas, moléculas de señalización que participan en la respuesta inflamatoria. Los resultados mostraron que al añadir curcumina en células en cultivo, se inhibe la NF-Kb evitándose así una mayor respuesta inflamatoria.

La curcumina se ha utilizado durante siglos en la medicina tradicional de la India como un agente antiinflamatorio y un remedio para los síntomas relacionados con el síndrome del intestino irritable y otros trastornos. Estudios recientes han vinculado la curcumina como un tratamiento potencial de la artritis y algunas enfermedades reumáticas, e incluso se podría emplear como agente para eliminar células cancerígenas ó hacerlas más sensibles a la quimioterapia y radioterapia.

Vino tinto y osteoporosis

Los resultados de esta investigación son consecuencia de otro estudio que se ha realizado también en colaboración entre las universidades de Nottingham y Munich, publicado en la revista Journal of Biological Chemistry a principios de este año. En este caso los investigadores han descubierto, que un compuesto presente en el vino tinto, denominado resveratrol, podría tener un gran potencial terapéutico en la pérdida ósea relacionada con la osteoporosis en personas de edad avanzada, en mujeres post-menopáusicas y en pacientes con artritis reumatoide.

De esta manera, estos resultados también suponen un paso importante en la búsqueda de nuevos fármacos para tratar enfermedades como la osteoporosis, la cual actualmente se trata con calcio, suplementos con vitamina D y unos medicamentos conocidos como bifosfonatos.

Fuente: Europa Press

1 comentario:

  1. Ojalá que el resveratrol o otro componente ayude a detener el avance de la osteoporosis que afecta a muchísimas personas, especialmente a las mujeres.

    Un cordial saludo
    Ana

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